Grupo Enerpal Energía Solar Térmica: Aplicaciones Industriales


Rentabilizando el sol…

La energía proveniente del sol, puede ser aprovechada para la producción de energía a unos costes realmente competitivos si los comparamos con las otras formas actuales de calentamiento de agua. Este tipo de energía, a parte de ser inagotable, evita la emisión al medio ambiente de gases contaminantes, siendo su utilización realmente fácil y fiable.

Productos_aplicaciones_industriales_1 El aprovechamiento de la energía solar térmica en los procesos industriales, puede realizarse de diferentes formas: Para el propio proceso industrial en el caso en el que se requiera agua a una determinada temperatura, con los colectores solares podemos obtener que una cantidad de agua previamente establecida consiga la temperatura deseada.

También existe la posibilidad de que el agua, a la temperatura deseada, se utilice para la industria alimentaria, industria textil, sector transportes (lavaderos de vehículos), explotaciones agropecuarias (vaquerías, granjas de pollos, granjas porcinas…) y en general cualquier aplicación que requiera agua caliente o templada.

Otra opción sería aplicar la energía solar térmica para calefactar naves industriales: en contraste con otros tipos de edificios como oficinas o apartamentos, las naves de producción suelen ser edificios con gran altura, entre 5 y 10 m., y por lo general requieren de temperaturas ambiente relativamente bajas, entre 15ºC y 18ºC. Las bajas temperaturas requeridas y la sencillez de los sistemas de calefacción, son condiciones ideales para el empleo de energía solar, y abren un potencial de uso importante en el sector industrial.

En estas configuraciones los colectores cumplen multitud de funciones simultáneamente, como elementos propios de fachada que protegen de la intemperie, como elemento para proporcionar energía, y como aislantes, por el aislamiento propio del colector. Como los colectores se emplean normalmente para calentar, y las necesidades de agua caliente son por lo general reducidas en estas naves de producción, las fachadas o tejados en las que se instalan los colectores se orientan hacia el sol de invierno.

Aprovechando las instalaciones solares térmicas de este modo, conseguimos un rápido pay-back y contribuimos a bajar las emisiones de CO2 a la atmósfera.